
Yo quiero sentarme en la vereda de una calle antigua, fotografiar con mis ojos cada imagen que pueda ver, quedarme ahí para siempre así como una forma de quedarme en el pasado, como una forma de todo olvidarlo, como siempre quise desde el principio, desde que tengo la capacidad de recordar. También me gustaría solo mirar, sin necesitar hablar, para así olvidar que necesito decirlo todo, que no puedo guardarme las cosas que siento, que siempre tengo que llegar al maldito momento de decirlo todo. Y no escuchar nada, solo mirar, para no escuchar tu voz mientras sueño, para no escuchar tu voz al contestar el teléfono, para no escucharte cuando llegas a mi casa, quizá sería más cómodo que permaneciéramos en silencio... pero eso eres tú, eso soy yo; necesitamos escuchar, hablar y siempre vivir nuestro presente, de cierta forma ser vulnerables tiene una extraña adrenalina que nos gusta, porque al fin de todo sabemos que nunca nos haremos un daño irreversible o un daño real.